Muchos pescadores guardan las cañas con la primera helada, pero el invierno puede ofrecer algunas de las mejores jornadas del año si sabes dónde buscar y cómo presentar tu mosca. No por la cantidad de truchas pero quizás si por el tamaño.
La clave para pescar truchas en invierno es adaptarse a un metabolismo más lento ya unas aguas extremadamente claras.
1. Ubicación: ¿Dónde se refugian las truchas?
A medida que el frío se instala, las truchas abandonan las corrientes rápidas para conservar energía.
- Aguas lentas y profundas: Busca pozos grandes y tramos donde la corriente sea casi imperceptible. Aquí es donde las truchas se agrupan para pasar los meses fríos.
- Zonas de alimentación: No te limites a cualquier charca; busca también las corrientes más suaves detrás de las rocas o cerca de la orilla, donde el agua es menos profunda, más cálida (si da el sol) y la comida llega despacio.
- Presas: Los tramos de río regulados por presas (bajo los embalses) son los mejores aliados del pescador invernal, ya que mantienen una temperatura del agua bastante constante que evita que el río se hiele y mantiene los peces activos todo el año.
2. Selección de Moscas: ¿Qué hay en el menú?
En invierno, las opciones de alimentación son limitadas, por lo que la precisión en el patrón es vital.
- Ninfas para aguas profundas: Las ninfas deben ser tu primera opción . Utiliza ninfas pequeñas y más discretas que durante la temporada (normalmente las aguas en invierno son más claras) y preséntalas muy cerca del fondo, ya que los peces no subirán mucho para comer.
- Patrones de huevos y gusanos: Los patrones de huevo y las imitaciones de gusanos rojos (como San Juan Worm ) son extremadamente efectivos cuando las aguas están bajas y los peces buscan proteína fácil.
- Streamers como cambio de ritmo: Si la actividad con ninfa baja, un streamer puede ser la solución. Preséntalo de forma lenta, imitando un pececillo moribundo o herido en lugar de uno que huye a toda velocidad.

Trucha de Alfarràs en invierno
3. Táctica y Estrategia: El método ganador
- La regla “Low and Slow”: Éste es el mantra del invierno: pesca en la zona baja de la columna de agua y con una deriva muy lenta. Las truchas están letárgicas y necesitan que la mosca les pase casi por delante de la nariz.
- Horario óptimo: Olvídate de madrugar. La mejor ventana de actividad suele ser entre las 12:00h y las 16:00h (o de 11 a 15h), cuando el sol ha calentado el agua unos pocos grados, activando tanto los insectos así como el metabolismo de los peces.
- Aproximación silenciosa: Con aguas bajas y claras, te conviertes en un fantasma en un bosque mudo. Muévete con mucho cuidado, evita las salpicaduras y no hagas demasiados lanzamientos sobre el mismo sitio para no asustar a los peces, que en esta época son especialmente asustadizos.
No dejes que el frío te detenga. Con estas consideraciones técnicas, las mejores capturas del año podrían estar a punto de ocurrir.
4.Destinos TOP: Cotos intensivos de Cataluña en invierno
Si buscas actividad cuando el frío aprieta, estos son los tramos imprescindibles que debes conocer:
- Alfarràs (Noguera Ribagorçana): El “templo” del invierno. Caudal estable y famoso por sus truchas de tamaños récord (más de 60 cm). Muy técnico e ideal para ninfas pequeñas.
- Alòs de Balaguer (Segre): Aguas cristalinas y entorno salvaje. Perfecto para la pesca a vista y el uso de streamers lentos en pozos profundos.
- Oliana y Ponts (Segre): Gracias a la salida del embalse, la temperatura del agua es constante. Son zonas muy cómodas para el vadeo con buenas eclosiones de Baetis a mediodía.
- Inglés / El Pasteral (Ter): Uno de los mejores tramos cerca de Gerona. El agua templada del pantano permite incluso pescar a mosca seca en pleno enero
